Drama
Wall street: el dinero nunca duerme
★☆☆☆☆ Pésima
Las segundas partes nunca fueron buenas, y nunca mejor dicho en este caso. Una prueba más del ocaso hacia el que se dirige Oliver Stone, con una secuela que no tiene nada que ver con la intensidad de la primera parte. Mejor haberlo dejado estar.
14 Oct 2010