Una divertidísima y alocada propuesta pancartística
La fantástica dirección de actores. Todos y cada uno de los actores están TREMENDOS. Un ejercicio coral sobresaliente de interpretación.
Que no haya prevista una secuela por culpa del panorama económico Español.
El mundo es nuestro es el debut en la dirección de Alfonso Sánchez, una divertidísima y alocada propuesta pancartística que sirve como grito protesta de los ciudadanos españoles. Una película hecha a medida para los tiempos que corren, donde la crisis y la corrupción ocupan las primeras páginas de los periódicos. Para ello, el director (y también guionista y actor) creó a dos entrañables piltrafas, el Culebra y el Cabesa, personajes sacados de una exitosa webserie distribuida a través de internet. Para así de algún modo poder realizar algún día el primer largometraje español financiado en parte mediante el método crowdfunding.
Un eco poquerillo y macarrilla de aquella película magistral de 1975 dirigida por Sidney Lumet. Me estoy refiriendo, como no, a Tarde de perros. La película tiene ritmo, fuerza, mala leche y mucho humor negro y absurdo, tanto es así que es inevitable que al espectador se le desencaje la mandíbula de tanto reír. Porque la historia no es para menos: dos delincuentes de tres al cuarto pretenden robar un banco vestidos de nazarenos (uno negro y el otro blanco). Aun así, la película no solo está para echar unas risas, sino también para ver la desesperada realidad de algunas personas.