
Su comienzo es totalmente veloz, recordando en gran manera a las cámaras y escenas rápidas de la susodicha anterior pelicula del director. Pero por fin llega un momento a veinte minutos de su comienzo en el que la pelicula frena un poco y nos adentra en la historía. Menos mal que lo hace, porque dos horas y pico a esa velocidad… chungo tema.
Pero señor mío, ahí esta el fallo. A la pelicula le falta algo, cierto "bum" algo de intensidad, el momento para romper a llorar o abrir los ojos para ilusionarnos con algo que estemos viendo. En Australia eso no pasa. Ni siquiera para los mas llorones. Y no digo que sea una pelicula para eso, pues lo bueno de Luhrmann es que sabe mezclarte el humor con la tragedía. Sigo diciendo que le falta algo. No sé. Quizas si alguno de vosotros la habeis visto me podais comentar. No obstante la pelicula tiene algo muy positivo. ¿El que? Bueno, peliculas de este tipo, con estas historias y estos parajes… hoy en dia son muy escasas. Y este tipo de cine gusta para eso, para verlo en el cine, pues son grandes historias con imagenes realmente bellas. Pero la demanda es la demanda.
