Manejo original de la dirección rodada en varios formatos con acertada fotografía que por momento parece deslavada y en otros es digna de James Ivory por lo preciosa
Prácticamente todo.
La incomprensión del lenguaje Van Sant.
Otra película del sorprendente Gus Van Sant (Elephant) que trae otro relato cerca de la adolescencia no entendida y con mucha ausencia de padres, de hecho se ven desenfocados en gran parte de la cinta con casi nula presencia y mas preocupados de sus problemas que los mismos hijos. Paranoid Park es un sector público donde se reúnen los skeater mas experimentados llevan a cabo sus acrobacias, es muy peligroso ir de noche allí, donde pululan estos fanáticos que derrochan horas para pulir sus experiencia en esta afición que atrae a muchos. Una noche en una aventura ocurre un accidente que dejará bajo la lupa de la policía a este tranquilo joven Alex que afligido no tiene a nadie que contarlo y se atormenta e incluso recibe una recomendación de una amiga de que si no tiene a nadie para contar un secreto este debe escribirlo para sacarlo de su ser. Manejo original de la dirección con acertada fotografía que por momento parece deslavada y en otros es digna de James Ivory por lo preciosa. Tiene tomas excesivamente largas tan características de Van Sant con cámara lenta que suspende a su personaje en escena rodada con varios formatos de cámara que hacen de ella un hibrido exquisito y extraño a la vez. Los actores en sus mayoría no profesionales y provienen de un castig por Internet y esta rodada en varios formatos cinematográficos.