Estos viejos harán reflexionar a los más jóvenes para que disfruten su vida ahora.
El tándem protagonista.
Algunos vergonzosos efectos digitales (véase la escena del paracaídas).
Quizás el director esta cinta Rob Reiner tiene sus mayores aciertos cinematográficos a fines de los 80 y principios de los 90 con notables dramas, comedias y cintas de suspenso donde destacan la notable “stand by me” aventura preadolecente que marco a una época, después vino “Cuando Harry conoció a Sally” elevando a la categoría de estrella a Meg Ryan, “Misery” donde hizo ganar el oscar a Kathy Bates como la psicópata fanática de un escritor y por último “a few good menr” que denunció los abusos en cuarteles militares de EE.UU. con las estrellas con Tom Cruise y Demmi Moore. En “Ahora o nunca” protagonizada por Jack Nicholson y Morgan Freeman, verdaderos dinosaurios del celuloide, se reúnen con Reiner a divertirse y hacer reflexionar al público sobre la vida bajo la premisa de que nada es imposible de realizar hasta que uno deja de respirar. Ellos interpretan a una pareja de enfermos terminales que el destino los junta en una sala común de hospital, lo paradójico es que uno de ellos es el dueño del hospital y el otro es un mecánico que dejo muchas cosas por hacer en la vida confeccionando una lista que le parece ridícula pero que a poco andar ambos se proponen en cumplirla iniciando un viaje que les llevara a participar en carreras de coches, paracaidismo, jugar al póquer en Monte Carlo, ir aun safari y obviamente dejar todo listo con sus seres queridos antes de partir.