La Sombra del Cazador
🎬 La Sombra del Cazador

La Sombra del Cazador

★★★☆☆ Buena
Leo A.Senderovsky
publicado el 24 junio, 2008
Buena
Opinión

Una película que cruza algunas escenas de acción, ciertos momentos de drama y una dirección que logra congeniar estos dispares elementos en un interesante film de entretenimiento.

Pros y contras
👍 Lo mejor

Gere, que ha vuelto.

👎 Lo peor

Que no alcanza registros notables como thriller ni como film de denuncia y se ancla en un almibarado (aunque gratificante, al cabo) ejercicio de cine polìtico inyectado de comercialidad. Eso es bueno.

Crítica completa

El cine habitualmente toma por protagonista a esa extraña raza que son los corresponsales de guerra. Tal vez porque son los personajes secundarios de una acción librada por otros, tal vez por su valentía, que los lleva a cruzar su oficio con el riesgo pleno. La sombra del cazador no se inscribe plenamente en esta clase de películas. Por empezar, no intenta conformar una reflexión acerca del papel que juegan estos actores en un escenario extremo, y además, la película se inscribe más en la acción que en el drama. Poco importa el caso real, de hecho se afirma al comienzo que “solo las partes más ridículas de la película son reales”. Lo que narra es la aventura de un periodista desquiciado, devenido cazarrecompensas, que empuja a un ex compañero camarógrafo y a un joven aspirante acomodado, a seguirlo en la caza de un peligroso sujeto buscado por varios gobiernos, llamado “El Zorro”.

La aventura conlleva ciertos giros tan desquiciados como el propósito inicial, en los que no faltan algunos toques de humor. Si este argumento lo hubieran adaptado los Coen, tendríamos un pariente cercano de O brother! Por el contrario tenemos una película que cruza algunas escenas de acción, ciertos momentos de drama (plasmados a través de flashbacks un tanto redundantes) y una dirección que logra congeniar estos dispares elementos en un interesante film de entretenimiento, encabezado por un Richard Gere más convincente que su anterior papel, en El caso Wells, pero sin la gracia que provocaba verlo como el estafador Clifford Irving en la estupenda The hoax, otro caso real con elementos absurdos.

Comentarios

Deja una respuesta