La cinta tiene todos los alicientes para que guste, emocione y deje al final ese regustillo agridulce que tiene el cine de Mercero.
Me encanta el cine de Antonio Mercero, no sé si por reminiscencias de las miles de veces que he visto "Verano Azul", o por "Farmacia de Guardia" el caso es que cualquier cinta de Mercero, por muy mala que esta sea, siempre me deja algo positivo, y anoche, mientras me derrumbaba de sueño y hacía esfuerzos para mantenerme con los ojos abiertos, disfruté (en mayor o menor medida) de esta cinta que ahora nos trae.
Y es que la cinta tiene todos los alicientes para que guste, emocione y deje al final ese regustillo agridulce que tiene el cine de Mercero siempre (sin excepción), por un lado tenemos el argumento, luego a gente como Gabino Diego, Leonor Watling o Adriana Ozores (que recibió un Goya como secundaria), después esas historias de la guerra civil, que a todos nos tocan cerca (¿Os acordáis de eso que digo siempre de que el cine español toca nuestras miserias?) y una resolución de la trama que no deja nada suelto en una cinta dramática que consigue emocionar al espectador.