Hay momentos realmente inolvidables como la tensión en el carromato de la protagonista (maravillosa Barbara Stanwyck) momentos después de haber asaltado el tren donde se transportaba la nómina para los trabajadores.
Todo.
Nada.
Tanto los esfuerzos y luchas para crear el Unión Pacífico, como la historia de amor a tres bandas, están magistralmente expuestas.
El resultado es un film entretenidísimo, con una dirección ágil y unas sublimes interpretaciones (Joel McCrea, Robert Preston, Brian Donlevy, Anthony Quinn...).
Tensión muy bien medida, ningún plano sin sentido ni sobrante, y un ritmo de magistral interés in-crescendo, hacen de esta cinta, una auténtica gozada que una vez vista no se olvida jamás.
A ver cada cinco años o así para no olvidar lo que es, realmente, buen cine.