Si quieres pasar una tarde chorra, bájatela y la ves pero no vale la pena pagar por ver este mongolismo de film.
Algunas referencias son exactas a las originales.
No consigue arrancar más de 2 sonrisas (que no carcajadas) al espectador.
A mi no me suelen gustar estas películas, de hecho es que me niego a verlas, pero me vi obligada a su visionado porque me acompañaba un amante de los bodrios de risa.