Su principal problema reside en la desfachatez para emplear manidos tópicos y en las continuas fantasmadas que suceden a lo largo de la cinta, sobre todo cuando entra en acción Emilio Estévez.
Posee cierto encanto.
Las fantasmadas realizadas en todo el metraje por el personaje de Emilio Estévez.
Su principal problema reside en la desfachatez para emplear manidos tópicos y en las continuas fantasmadas que suceden a lo largo de la cinta, sobre todo cuando entra en acción Emilio Estévez, que casi no mueve un músculo a lo largo de la cinta, (acompañado en esta "aventura" por William Forsythe, un interesante intérprete me temo que aquí en horas bajas, Joaquim de Almeida, y nuestros Jordi Mollá y Simón Andreu, entre otros).
No resiste el menor análisis si se mira bien, pero si se ve sin complejos se puede pasar el ratillo. Las hay peores, conste.