Partiendo de esa premisa, la cinta de Hitoshi Matsumoto, resulta una frikada bastante extraña, por un lado, empieza como un documental, bastante aburrido por cierto, y donde solo se salvan las escenas de acción donde el protagonista, el propio Matsumoto, toma las riendas de la acción y se transforma en el "Gran hombre" que da título a la película, decir que tiene sus puntos, sobre todo su "marciano" final, pero que, como bien dijeron mis compañeros de proyección se queda más en un corto de 4 o 5 escenas que en una cinta que, además, se hace ETERRRNA.
Resulta divertido su final, al más puro estilo "Power Rangers" y Monthy Phyton, donde el homenaje a los States es más que patente...