Cinta cuyos únicos puntos positivos son Paul Giamatti (grande como siempre, el resto como si pasasen por ahí...) y el aspecto técnico, a la altura de las circunstancias.
Nada.
No tiene nada que ver con el mítico juego de PC.
Cinta cuyos únicos puntos positivos son Paul Giamatti (grande como siempre, el resto como si pasasen por ahí...) y el aspecto técnico, a la altura de las circunstancias.
La dirección falla estrepitosamente hasta tal punto que la historia queda borrosamente esbozada en pantalla; uno no logra saber qué es lo que intentan contarnos hasta bien entrada la hora y cuarto de duración. Y su guión, tramposo hasta más no poder, no ayuda en absoluto.
Bastante decepcionante, aunque se deja ver y, al menos, dentro de lo que cabe, es entretenidilla y las secuencias "mágicas" son bastante atractivas para la vista.