Planet Terror es como un mal chiste que siempre explicas con tus amigos y que siempre hace gracia y se entiende entre ese reducido grupo que sabe de que va la cosa mientras el resto de gente se mira extraña y se preguntan donde coño esta la gracia si
Que un guión y una pelicula de estas caracteristicas hayan podido tener salida en los tiempos que corren.
Que visto el resultado pasara mucho tiempo antes de que un estudio se atreva con algo de tales caracteristicas.
Ya nos avisaron que el proyecto GrindHouse pretendía recuperar la esencia y el espíritu de los films de serie B, y desde luego que Robert Rodríguez lo ha conseguido con esta primera película que nos ha llegado. Planet Terror nos cuenta como una especie de virus comienza a infectar a la población convirtiéndolos en unos zombis sedientos de sangre humana, vamos, la típica película de zombis pero en este caso tan pasada de rosca y tan absurda que uno no puede dejar de aplaudir tal atrevimiento al lograr hacer una bizarrada tan divertida como esta.
Y es que si algo tiene Planet Terror es que en ningún momento se toma en serio a si misma, y el director aprovecha la oportunidad para meter escenas de acción, ya no imposibles, sino completamente impensables, diálogos a cual más chorra y algunas frases memorables metidas con calzador y sin sentido, y sobre todo una puesta en escena y unos efectos especiales deliberadamente cutres y caseros. Hasta los actores actúan mal a propósito, y además remarcar que tiene un par de cameos memorables.
Ante tal perspectiva uno no se extraña de que el fracaso comercial haya sido sonoro y es que Planet Terror es como un mal chiste que siempre explicas con tus amigos y que siempre hace gracia y se entiende entre ese reducido grupo que sabe de que va la cosa mientras el resto de gente se mira extraña y se preguntan donde coño esta la gracia si el chiste es viejo y malo. Así es esta película, un chiste malo que solo los aficionados al género sabremos entender, encontrarle la gracia y disfrutarlo como lo que es, una película mala, pero que en realidad no lo es, ya que es lo que quiere ser, y aquí es donde reside su grandeza. Claro está, que el que se acerca al cine sin tener mucha idea de lo que va a ver y espera ver una película de acción o de terror tópica y se encuentra ante tal disparate, pues es normal que no le haga ni puta gracia, y es que seguramente no se ha enterado de que va el chiste.