A mí, personalmente siempre me han gustado los largometrajes de superhéroes, me distraen, me entretienen e incluso hay momentos en que me emocionan, y esta película cumple esas funciones, entretiene, distrae, incluso hay momentos que divierte y aport
Los efectos especiales
El guión es flojo
Antes que nada decir que no he leído ningún tebeo de este superhéroe sacado de la mitología escandinava, por lo tanto, me limitaré a comentar el largometraje por sí solo.
Los largometrajes de superhéroes al igual que los denominados de acción se basan en una fórmula sencilla: cuatro o cinco escenas de acción enlazadas mediante una trama más o menos interesante, dependiendo de lo conseguida que sea la trama, obtendrá la aprobación o desaprobación de la critica, y dependiendo de lo conseguida que sean las escenas de acción, obtendrá mayor o menor éxito de taquilla.
A mí, personalmente siempre me han gustado los largometrajes de superhéroes, me distraen, me entretienen e incluso hay momentos en que me emocionan, y esta película cumple esas funciones, entretiene, distrae, incluso hay momentos que divierte y aporta un punto pequeño de emoción.
Las escenas de acción se alternan en dos universos, el universo de Thor, y el nuestro, curioso que esta vez no hayan designado la ciudad de Nueva York, y hayan escogido Nuevo México, lo que proporciona un destacado contraste entre el colorido y futurista mundo de Thor, y el desierto de Nuevo México.
En cuanto a los protagonistas, Chris Hemsworth luce cuerpo de gimnasio, Natalie Portman aporta naturalidad y sencillez, y Anthony Hopkins pone el carisma.
Respecto al guión poca cosa, pero que más da, es un largometraje de héroes y villanos.