Película entretenida y simpática de las de ver una o dos veces, con un final justo y más que razonable, que busca dos moralejas de esas que tanto gustan a los americanos.
Lo entretenida y fresca que resulta la pelicula, y como no Kevin Spacey que se hace caro de ver.
Lo tramposa que resulta la pelicula en cuanto a ciertos detalles nada creíbles.
La razón de Ben en entrar en el equipo es nada mas que conseguir dinero para poder costearse sus estudios de medicina en Harvard, pero pronto todo cambiara y la codicia hará el resto, pronto acabara por perder a sus amigos y todo lo que rodea su vida cotidiana, esto hará que su concentración no sea la misma y termine también con grandes problemas en el equipo.
La historia como ya he comentado no es innovadora, pero si su forma de contarla y el fondo de ella, cosa que hacen de esta cinta que sea fresca, muy fluida y en ocasiones hasta divertida, incluso hasta la música muchas veces acompaña, todo ello hará que nos olvidemos de algún que otro claro engaño plasmado por Robert Luketic, y la forma descarada en que la película nos lleva por donde ella quiere en todo momento hasta conseguir la finalidad que desea.
Película entretenida y simpática de las de ver una o dos veces, con un final justo y más que razonable, que busca dos moralejas de esas que tanto gustan a los americanos, la primera es que la avaricia rompe el saco, y la segunda claramente es que donde las dan las toman.