La película se enmarca en lo previsible pero, al mismo tiempo, divierte. Incluso en lo moralizante de su planteamiento, se podría denotar una cierta auto-parodia del género, con un final feliz de esos que hacen época.
Unos pocos minutos del principio.
El resto del metraje.
En los últimos intentos, el cine de acción (más suspenso igual a thriller) se ha apoyado en dos marcas de fábrica olvidadas, ya que la saga MATRIX propuso otra cosa en la última década. Se propone, pues, el físico o el cuerpo a cuerpo. Las últimas películas de este género se vinculan, de una forma u otra, a estas dos variables. Las persecuciones en la trilogía Bourne, la última de James Bond y una sorprendente MATAR O MORIR. Además de recuperar a uno de los iconos, John McClane en LA JUNGLA, sobresale por encima de todas la adrenalítica CRANK.
Esta última estaría dentro de las denominadas obras menores. Entre las cuáles también se encuentra EL CONTRATO. Películas con un tono de serie B. Es decir, con pocos recursos/elementos se organiza, en este caso, una película de acción.