Un filme innovador en el subgénero que incomprensiblemente no se le considera como lo mejor que el horror dió en los 90.
Todo.
Todavía no se estrenó en España.
Un filme tristísimo donde el ZOMBIE es utilizado como una enfermedad terminal que acaba con la vida de su protagonista, cada minuto se siente el calvario gracias a un sobresaliente “GILES ASPEN” Aunque no pierda la oportunidad del GORE, todo es un segundo plano, importando el personaje principal, su drama personal y sus pensamientos.
Un filme innovador en el subgénero que incomprensiblemente no se le considera como lo mejor que el horror dio en los 90 y tal vez uno de los mejores filmes sobre el fenómeno ZOMBIE.
ANDREW PARKINSON y su actor protagonista merecieron más suerte. A reivindicar.